Ni Forlán elimina a la nueva naranja mecánica



La primera semifinal se jugaba en Ciudad del Cabo, en el Cape Town Stadium. Allí, dos de las mejores selecciones del mundo se vieron las caras. Uruguay y Holanda buscaban estar presente en el Soccer City de Johannesburgo. Desde el momento de los himnos, se pudo ver la diferencia entre los pocos charrúas y un estadio casi naranja al grito de “Vamos Holanda”.

Uruguay 2-3 Países Bajos

Holanda partía como favorita para jugar la final y demostró desde bien temprano la calidad individual de sus jugadores. Una gran jugada de Robben en la banda que terminó en un disparo de Kuyt fue la primera ocasión del partido. Sin embargo, el equipo dirigido por Oscar Tabárez mordía los dientes y fue capaz de dominar en varios momentos del juego. Países Bajos no estaba cómodo en el juego por el gran trabajo de los sudamericanos.
En una jugada que aparentaba ser una más, Van Bronckhorst recibió el balón a 30 metros de la portería. Sin pensarlo mucho, el lateral disparó con un misil que fusiló la meta defendida por Muslera. Una auténtica obra de arte.
Aunque, a la hora de hablar de obras de artes, cabe mencionar al artista llamado Diego Forlán. En la recta del final de la primera parte, el Cachavacha mostró al mundo su