El resurgir del Liberbank Cuenca ante el Anaitasuna



La leyenda del fénix de la mitología griega muestra a un ave que se regenera frecuentemente, se podría decir que vuelve a nacer. También tiene el poder de resurgir de las cenizas como necesitaba hacer el Liberbank Cuenca. Ese animal herido tras dos derrotas por competición europea buscaba sanar en casa, con su gente, y coger fuerzas para lo que se viene. Una Copa del Rey fundamental para comprar el billete a Europa de cara al año próximo.

Antes de que el partido inicie, se dio un minuto de silencio en memoria del socio Javier López y de Milos Vainstein, padre del jugador Pablo Vainstein en el que todo el pabellón se levantó en muestra de respeto de lo sucedido. En la rueda de prensa después del partido, Lidio Jiménez aprovechó para mandar un abrazo a los familiares de ambos.
Las ganas de volver a la racha ganadora era lo que hizo a Cuenca salir enchufado. Que digo enchufado, enchufadísimo. Un increíble inicio 3-0 fue muestra de imponer su juego. Su rival no decayó y pudo recortar diferencias a estar solo un gol. Si hubiese que...