
La crónica del #RealOviedoMálaga
No se lo podían permitir. Ni Oviedo ni Málaga se podían permitir no ganar en el Carlos Tartiere. La victoria en casa del Tenerife ante el Albacete ponía en apuros a ambos equipos a ganar y no depender de la diferencia de goles para estar o no en puestos de descenso.
El partido empezó tranquilo, por no decir aburrido. El Málaga controlaba la posesión para evitar que su rival salga al contrataque. Sin ir más lejos, Diego González tocó más el balón que Sadiku y Antoñín en los primeros minutos. A pesar de esto, los delanteros tuvieron sus oportunidades mediante un disparo que se fue por pocos centímetros del loco y una chilena que no encontró puerta de parte del procedente del filial.
El Oviedo también tuvo la suya que surgió mediante un robo a Ramón que terminó en un disparo con la mano de Sangalli en el travesaño.
Minutos más tardes, se siguió con la misma planificación, los andaluces controlaban el esférico y buscaban una ocasión en ¾ de campos mientras a los asturianos les quemaba y buscaban una jugada aislada. Esta jugada aislada...