Un Málaga de dos caras




Un penoso Málaga tira tres puntos en el último partido, tras una gran actuación en la primera parte

Necesitaban ganar. Tanto Málaga como Lugo tenía que ganar este partido para no llegar al año nuevo en puestos de descenso. Ambos conjuntos vienen de ser eliminados de la Copa del Rey, ante dos equipos de la tercera división.
La afición malaguista no quiso despedirse de sus jugadores por el ridículo en Cantabria, es por eso que solo 14.700 aficionados (según confirmaba el propio club) se acercaron a su estadio.
El partido empezó de una forma muy igualada. Jugando en la mitad del campo, tanto Lugo y Málaga arrancaron con una gran intensidad. En los primeros minutos apareció la piedra angular que marcó el resto de la primera parte. Un centro bajo de Renato le dio la oportunidad a Sadiku para que se anticipe a su marcador para mandar la pelota al fondo de la red. El 1-0 le sentó al Lugo peor que una resaca de 1 de enero. En la primera parte, el Málaga supo manejar el partido a su gusto. Pacheco fue de lo mejor del partido, jugando detrás del “loco” Sadiku, siendo el enlace perfecto de el mediocampo de Víctor con los jugadores de banda y el nueve.
Con ambición, garra y coraje, el Málaga era el único que jugaba, proponía e intentaba jugar. No solo con el gol, sino más de una jugada donde la defensa gallega ha salvado los trapos y una posible sentencia malaguista.
En la segunda parte se vió un partido totalmente distinto. Los de Víctor SDA pasaron de controlar el partido a darle oportunidades a su rival. El Lugo buscaba y encontraba a Munir en portería, con brillantes actuaciones bajo palos. Sin embargo, el partido se transformó en un corre-calle. No solo los malaguistas no estaban en el partido, tampoco lo estaba los jugadores albivermellos.
Pasó lo insólito, la lesión de uno de los jueces de línea supuso que el...