
Tras haber basado la primera saga del anime “Dragon Ball Super” en la película previa a esta. Se presenta antes nosotros la segunda película, después de la muerte de Majin Boo, la cual recibe a un villano más que conocido y reciclado por los fans de esta serie.
La película cuenta con más de una contradicción e incoherencias que nos hace pensar que Akira Toriyama (creador de la serie original ´Dragon Ball´) no se acuerda de lo que hizo años atrás.
La primera de estas la encontramos cuando Sheen Long (dragón mágico que concede tres deseos cuando se reúnen las siete esferas del dragón) trae a la vida a Freezer en trozos, omitiendo un capítulo (exactamente el 120º denominado “El final de Freezer”) donde terminó hecho cenizas a manos de Trunks, el viajero del tiempo favorito de los seguidores de la serie.
Cuando el antagonista vuelve a la vida,
gracias a una oportuna máquina que reconstruye cuerpos, lo hace estando en su
primera forma y con la armadura puesta, obviando que murió en su forma final y
con partes robóticas.

Después de ver una incoherencia más en una
escena donde el maestro Roshi, que había dejado de entrenar en las artes
marciales, pelea a la par de Gohan (transformado en super saiyan), Picolo,
Krillin y el resto del elenco de personajes. Aparecen en la escena los protagonistas
de la película, Goku y Vegeta, lo que significaría que la pelea final se
iniciaba.
Es lógico pensar que Goku saldrá vencedor
de la batalla contra Freezer, puesto que este consiguió vencerlo anteriormente
con una transformación que hasta su nieta Pan puede alcanzar. Sin mencionar que
en la última saga había logrado el poder que rivaliza con los dioses.
Además de la cantidad de minutos donde lo
único que se ve son golpes y rayos por las manos de los luchadores, podemos
encontrar varias escenas 3-D (como la que se puede ver en la foto) bajando, aún
más, la calidad de la película.

Es entonces cuando Goku y Freezer llevan
la batalla al próximo nivel. Si en la película pasada te gustó cuando Goku se
transformó en Dios con el pelo rojo y esperabas verlo de nuevo en acción
lamento decirte que el protagonista pasó, una vez más, por la peluquería para
cambiarse otra vez el color de su cabello. Esta vez su aspecto será igual a la
de un Súper Saiyan normal, pero cambiando el rubio por un color azul claro. Y
así es como nace el Súper Saiyan Dios Súper Saiyan o más conocido vulgarmente
como “Súper Saiyan Blue”. Freezer, al
ver a su rival haberse transformado y haber aumentado su Ki, decide reaccionar convirtiéndose en la llamada “Golden
Freezer” que, como su nombre bien lo indica, cambia su color blanco por uno
dorado.
Una vez la pelea se tornó para el lado de
los buenos, Goku tiene la posibilidad de matar a su rival, pero recibe un
disparo de un arma galáctica que lo deja al borde de la muerte, sumando así
otra incoherencia más a la lista. Tras esto sería Vegeta quien ocupe su lugar,
pero, antes de que esto ocurra, Frezeer le da la posibilidad al príncipe de los
Saiyan de matar a su compañero a cambio de ser el sucesor de su ejército.
Pero, este último lo rechaza, decidiendo
bajar a salvar a su amigo y transformándose en esa transformación de pelo azul,
omitiendo el coro que se formó en la película anterior para que Goku se
transforme en dios.
Esta pelea solo supondría rellena ya que
era muy obvio que la derrota sería de Lord Freezer. Pero, cuando este está a
punto de morir, destruye la Tierra en un intento de llevarse consigo a los
terrícolas, pero, casualmente apareció minutos antes un personaje que sería
capaz de retroceder en el tiempo hasta 5 minutos, que sería los necesarios para
matar al villano y así, evitar la destrucción.